Por jana maestre rico
24/01/2009
Enviar esta pagina a un amigo.
La segunda exposición individual de Martín Freire en la galería de arte contemporáneo Full Art, puede visitarse hasta el 7 de Febrero. Freire invade la galería y sus obras pictóricas y escultóricas dialogan en las salas entre ellas y con el espectador dejando a éste sumergido en la inmensidad del color o las texturas y, como no, su mensaje.
La instalación expuesta en la planta
baja de la galería es una especie de depósito de agua circular cerrado
con lo que podría ser un helipuerto. Con esta obra el artista nos
plantea un juego de escalas y significados para interpretar la obra:
demasiado grande para ser un juguete, demasiado pequeño para ser real.
Puede surgirnos incógnitas sobre qué es lo que contiene, en qué
cantidad o cuál es su función, si la tiene. Ese recipiente circular se
sostiene sobre una estructura de crucetas (relación entre peana y obra,
en este caso indivisibles). También posee ciertas connotaciones
constructivistas y monumentales por el hecho de la elevación que la
estructura le imprime al recipiente circular.
Frente a esta obra se ubica otra realizada con la característica
técnica de este autor: vinilos y cinta adhesiva sobre metacrilatos. Se
trata de una pieza de 400 x 160 cms. en la que el artista juega con
proposiciones relacionadas con el concepto de pintura expandida pues se
conecta, a través de intervenciones sobre el muro de la galería, con la
instalación del piso bajo. En esa obra hay alusiones al mundo del
circo, tema muy recurrente en la Historia del Arte.

La obra de Martín Freire no responde a una disciplina específica,
en ella encontramos una estrecha relación entre sus trabajos murales y
sus instalaciones o esculturas. Las alusiones al mundo infantil a
través del juguete son constantes. Las relaciones que establece entre
fondo y forma proponen inquietantes y múltiples lecturas de unas obras
que intencionadamente juegan con objetos familiares descontextualizados
y transformados que invaden con decisión nuestro espacio. Un juguete
transformado en objeto de arte, el objeto de arte transformado en un
juego, el juego como respuesta esquiva frente a la realidad. Todo esto
nos hace recordar a Duchamp y su ready-made,mediante este invento el
artista introducía una fuerte crítica a la institucionalidad y el
fetichismo de las obras de arte, provocando enormes tensiones en el
mundo del arte y entre los espectadores de sus obras, tal vez Martín
Freire pretenda una crítica similiar, demostrando que cualquier objeto
expuesto en un espacio museístico puede ser llamado y considerado obra
de arte.
|